Mis manos nacieron ciegas y buscan tus ojos

Un grito de auxilio fue embalsamado
y ha confesado que:
A algunos nos gusta [en silencio]
                      embrujar a los gatos
en noches de claveles muertos en el balcón
sobretodo si hemos nacido en uno de esos días,
precisamente uno de esos días,
en que los errores se consuman
y los desesperados se lanzan desde cualquier vagón
...de tren
...de madrugada.
Por que para algunos,
nuestro cuerpo es silencio deformado,
de pequeñas luces intermitentes
de pequeñas exhalaciones
incluso,
de minúsculos caminos con similares direcciones
de manos que nacieron ciegas
y acunan sus locos sueños...

2 comentarios:

  1. Es bellísimo hasta la médula, lo tuve que leer muchas veces. Me encanta todo, cada estrofa dice algo inmensamente más rico de lo que algunos insisten en llamar poemas. Felicidades, Amarilla, nunca te pierdo.

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  2. Soren, que grata tu visita y que encantador el comentario. Muchas gracias por la felicitación y por la lectura.

    ¡Un abrazo muy grande para ti!

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