Ahí, en lo más profundo del alma...

"..de todo lo que tú acostumbras soy contradicción..."

Complicidad, le llaman.
No es algo que se pueda describir,
sólo se puede sentir.
No es algo que se pueda pedir,
simplemente pasa.

Amor sin condiciones,
del que muchos hablan.
No es algo que se muera
con un simple adiós.
No es algo que naufraga
en el mar del olvido.

Persiste... tan sólo persiste.

Ahí, en lo más profundo del alma.
Invisible, intocable e infinito.

"You've gotta keep the kind of people 
that make you feel as if you could 
achieve the impossible... 
at any given time..."

No dejes nada para después…

Después… el café se enfría, la añoranza se esfuma, las prioridades cambian, la rabia calcina, el sentimiento se transforma, la gente envejece y la vida se acaba. Tal vez, lo único que puedes lamentar en ese después, es no haber vivido realmente.

Sólo vive aquí y ahora, elige lo que amas y deja que te amen. Vive en esta ruleta enorme del eterno presente, que contigo o sin ti, jamás se detiene... vive.

Si es necesario llora, ríe, ama sin condiciones, besa, abraza, odia si quieres, olvida también, disfruta, haz todo eso, maldita sea, hazlo ahora... no dejes nada para después.

“Vida, eso que pasa frente a nosotros, 
 mientras estamos tan ocupados 
haciendo planes a futuro.”

Círculo vicioso...

"Hay momentos en la vida, 
en que por más que intentemos huir, 
terminamos abrazados al peligro con más fuerza."

Los hay quienes poseen los labios más peligrosos del mundo,
queman como el peor de los vicios,
y nos hacen volver infinitas veces
en búsqueda de un beso.

Hace unas semanas,
pensé en secuestrarte,
sí, encerrarte en la mitad de mi alma,
pero ya me conoces,
no soy tan cruel.

Simplemente, te besé y esperé tu regreso,
una y otra vez, esperé en absoluto silencio
a que tu cabeza se llenará de dudas
y te obligara a volver,
una y otra vez.

Como se vuelve al peor de los vicios,
aunque reduzcamos la dosis,
aunque hagamos promesas,
quien ha probado el infinito
siempre quiere volver.

Y volviste, claro,
para quedarte durante el invierno...
qué podía salir mal.

El peligro, era envolvente y circular,
en algún momento el vicio me alcanzaría,
me enredaría entre sus raices y me sostendría
entre sus brazos para siempre.

Pero, qué podía salir mal...

Tengo un corazón delator...

"El hombre compone su vida de acuerdo a las leyes de la belleza, 
aún en momentos de más profunda desesperación." MKundera 

Desde el día en que mis ojos encontraron los tuyos, tan hermosos y profundos, tan propios, serenos y llenos de luz de luna, lo entendí.

Sabía, desde ese instante, que no sería una historia clásica de enamorados de cajón, etiquetas y cama, que ésta, era diferente.

La unión de dos seres, que experimentan con toda su belleza el desespero de sus absurdas rutinas, ha tenido de banda sonora a este corazón delator.

Ese músculo imprudente ha sido testigo de la emoción que generas en mí, de lo bien que se siente querer sin límites y ha estado a punto de gritarlo.

No para de latir, aún en esas "pequeñas muertes", acompasando con las más sublimes melodías, los besos de tu boca, el roce de tu piel y esa dulce poesía visual de nuestra maravillosa materia. Tengo un corazón delator y en su enorme impaciencia te está extrañando...

La difusa calma del vacío...

“Nuestro miedo más grande no es ser inadecuados, 
sino ser poseedores de tal grandeza 
que no podamos soportarlo.” MW

Decir adiós, cuando aún no es necesario, o tal vez contra nuestro gusto y voluntad, es quizás, una de las reconciliaciones más difíciles de llevar a cabo. Sin embargo, es mejor dedicarse al olvido, a someterse a la insoportable levedad de quien no puede amarnos.

Pretender que nunca existió esa sensación de felicidad, que era una de las razones para sonreír cada mañana, entre la idiotez y el placer infinito de quien ha alcanzado el cielo con las manos; está acompañado del ensordecedor estruendo del mundo cayéndose a pedazos, mientras el alma se desborda por el filo del abismo.

 Creo que así, así se siente soltar su mano, sin intención de exagerar. Es volver a sentir el frío en los dedos de las mías, es sentir la piel cubierta de ese lodo del silencio, quedar con ese amargo sabor de la indiferencia... tan indescifrable como encontrarse sin rumbo, mientras intentas vislumbrar las estrellas en medio de la noche más oscura y nublada.

Justo ahí, en frente, el vacío y su difusa calma.

Pero claro, pronto pasará, todo va a estar bien, 
al final todo va a estar bien...

Tú tienes sangre fría. Yo, demasiada fiebre.

Tal vez tengo el cuerpo lleno de gaviotas diminutas, el alma inundada y las pupilas baldías que aún funcionan con un poco de letargo.

Mis nervios se han adherido a la tierra y creo que me vuelvo árbol y mis ramas enormes se extienden, se dispersan y crecen hasta alcanzar un cielo azulito, hermoso, es hermoso.

Al instante, sueño que de mis pies brotan unas alas enormes y bailan hasta el cansancio en un cuarto de espejos de agua infinita, donde aparece tu reflejo, sonrío, sobre tu cabeza se han posado mil golondrinas, hurgando tu cabello con desespero, como si el sueño fuera a acabar al siguiente segundo.

Luego, desapareces y bajo mis pies desnudos se extiende una playa gigantesca, de arena suave y blanquecina, que se traga mis dedos y los hace perderse en ese espacio movedizo, de pronto, se hace de noche y recuerdo cuanto miedo tengo de despertar.

“Y es entonces cuando despertamos de esos sueños 
donde se han disecado hasta las ilusiones…” 

Nowness... (Nota mental)

«Nada está perdido si se tiene
por fin el valor de proclamar 
que todo está perdido
y que hay que empezar de nuevo».


[El invaluable regalo del eterno presente.]
Respira profundo, respira otra vez. 
Que no nos baste con inventariar los recuerdos,
con imprimirle a nuestra melancolía 
 ese interminable suplicio del pasado. 

Respira, respira de nuevo. 
Suelta, inhala otra vez. 

Renuncia a esas imágenes que crecen,
con sus voces llenas de soledad y de hastío.
A esas que ocultan sus rostros, mientras
pronuncian nuestros nombres
entre sollozos de olvido.

Porque se empeñan en volver 
esas sombras inconclusas...

Hoy, elige una vida sin pasado, sin ese tiempo que atormenta, cargado de cajas malolientes de espacios abandonados, de sucesos almidonados entre páginas de un mismo libro viejo.

VIVE, tan solo vive cada segundo, que valga la pena este respiro, ese suspiro, el levantarse y seguir.
Elijo seguir, seguir sin ataduras
sin dolor.
Por mí.

Cielo azul

Los segundos gotean de las estalactitas de la nada rocosa y silente, 
donde se esparcen atónitas las estrellas que te sueñan. 
El día pasa en su barco silencioso, abandonando en mis labios, 
un poco del sabor de tus besos y tu piel, salpicando todo en cielo azul… 
lentamente, el tiempo se escapa de mis manos temblorosas 
que te observan desde lejos como pretendiendo desnudarte, 
y así, descubrir tus sueños en cada uno de tus suspiros.

Renacer: Después de una muerte total y fulminante..

Nacemos,
luego de una muerte repentina.

Nos secamos las lágrimas,
levantamos la frente,
y el mundo nos da a luz a su antojo,
abrimos los ojos mientras caemos al vacío
donde la placenta del tiempo nos cubre,
nos llena las fosas nasales de sal,
de la sal del silencio
y de ese recuerdo tartamudo...
De sonidos inconstantes...
Y justo allá… en el fondo
se oyen nuestras voces
              sonoras
con ecos profundos,
             multicolores,
llenos de una música que nos obliga a levantar-nos.

He vuelto, he nacido con ganas de tragarme el mundo, de SER.

Carta al natural...

Le escribí una carta convencional, natural, donde le declaraba: “mi amor sincero”.

Desempolvado mis dotes de jardinería, la enterré, le agregue vodka y cenizas de cigarrillo, un poco de atardecer de ese que guardamos una vez en el bolsillo secreto de su gabán, un FA agudo de pájaro azul y abono, por supuesto, como se hace siempre.

Durante días me senté junto a ese pedazo de tierra desordenado, de dónde empezaron a ennoblecerse hojas enanas y tragaluces cubiertos de pétalos, enmarañados con ese aroma a primicia, hechizo, locura.

El último día de espera, cuando mis ojos deseaban ceñirse a la luz del alba, apareció una flor de papel en medio de las hojas, como sí nada, como siempre (con el mismo amor sincero), atravesada por un mutismo sublime, ese, tan diferente, tan suyo… tan Je t'adore mon amour!! 

Photo: Alex Usquiano (Gracias!!.. ☺)