Tú tienes sangre fría. Yo, demasiada fiebre.

“Y es entonces cuando despertamos de esos sueños 
donde se han disecado hasta las ilusiones…”

Tal vez tengo el cuerpo lleno de gaviotas diminutas, el alma inundada y las pupilas baldías que aún funcionan con un poco de letargo. 

Los nervios se han adherido a la tierra y creo que me vuelvo árbol y mis ramas enormes se extienden, se dispersan y crecen hasta alcanzar un cielo azulito, hermoso, es hermoso.

Al instante, sueño que mis pies son de luz y bailan hasta el cansancio en un cuarto de espejos de agua, agua infinita, donde aparece tu reflejo, sonrío,  sobre tu cabeza se han posado mil golondrinas, hurgando tu cabello con desespero, como si el sueño fuera a acabar al siguiente segundo.

Luego, desapareces  y bajo mis pies desnudos se extiende una playa gigantesca, de arena diminuta y suave, que se traga mis dedos y los hace perderse en ese espacio movedizo, de pronto, se hace de noche y recuerdo cuanto miedo tengo de despertar.

Nowness... (Nota mental)

«Nada está perdido si se tiene
por fin el valor de proclamar 
que todo está perdido
y que hay que empezar de nuevo».


[El invaluable regalo del eterno presente.]
Respira profundo, respira otra vez. 
Que no nos baste con inventariar los recuerdos,
con imprimirle a nuestra melancolía 
 ese interminable suplicio del pasado. 

Respira, respira de nuevo. 
Suelta, inhala otra vez. 

Renuncia a esas imágenes que crecen, con sus voces llenas de soledad y de hastío.
A esas que ocultan sus rostros, mientras pronuncian nuestros nombres
entre sollozos de olvido.

Porque se empeñan en volver 
esas sombras inconclusas...

Hoy, elige una vida sin pasado, sin ese tiempo que atormenta, cargado de cajas malolientes de espacios abandonados, de sucesos almidonados entre páginas de un mismo libro viejo.

VIVE, tan solo vive cada segundo, que valga la pena este respiro, ese suspiro, el levantarse y seguir.
Elijo seguir, seguir sin ataduras
sin dolor.
Por mí.

Amor incondicional...

Hoy que aterrizaba de nuevo en mi ciudad,
que dejaba caer mis brazos en la silla de ese avión infinito,
recordé ese instante en que te conocí,
llevabas bien puesto y casi nuevo, ese pantalón color petróleo
ese saco que ame desde ese día y la sonrisa brillante, que veo cada vez que cierro los ojos...

Hoy que regresaba de un viaje al infinito, pude entender que te amo incondicionalmente.

Hoy que dejo caer cada milímetro de recuerdo de tus besos, tu piel y tu olor,
cada palabra, tu respiración, tus suspiros, el brillo inmaculado de tus ojos,
esa forma que toma tu cabello cuando duermes a mi lado,
cada parte de ti, en esta maleta inconclusa...
Siento que te amo incondicionalmente.

Que no importa si te vas, si te quedas, si te conviertes en recuerdos borrosos, o sigues durmiendo conmigo, que esta vida que me has dado, esta felicidad infinita, me hacen entender...
que te amo incondicionalmente.

Don't come closer...

Tan pronto como llegaste a mi vida sabía que sucedería,
que inevitablemente me enamoraría de tu piel, de tus ojos infinitos,
de tu voz profunda y llena de sombra, de tus manos llenas de recuerdos...

Tuve miedo, miedo a tenerte, miedo a perderte, miedo a amarte,
miedo a que nunca dejará de ser feliz cerca a tu vida, miedo a vivir,
vivir contigo y luego sin ti, pero aún así me arriesgué.

Salté al vacío sin paracaidas, mientras en la radio sonaba la canción,
esa extraña premonición, eso grito desesperado del destino...
"No baby, don't come closer, cuz you're leaving soon..."

cielo azul

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Los segundo gotean de las estalactitas de la nada rocosa y silente,
donde se esparcen atónitas las estrellas que te sueñan.
El día pasa en su barco silencioso, abandonando en mis labios,
un poco del sabor de tus besos y tu piel, salpicando todo en cielo azul…
lentamente, el tiempo se escapa de mis manos temblorosas
que te observan desde lejos como pretendiendo desnudarte,
y así, descubrir tus sueños en cada uno de tus suspiros.

Renacer: Después de una muerte total y fulminante..

Nacemos,
luego de una muerte repentina.

Nos secamos las lágrimas,
levantamos la frente,
y el mundo nos da a luz a su antojo,
abrimos los ojos mientras caemos al vacío
donde la placenta del tiempo nos cubre,
nos llena las fosas nasales de sal,
de la sal del silencio
y de ese recuerdo tartamudo...
De sonidos inconstantes...
Y justo allá… en el fondo
se oyen nuestras voces
              sonoras
con ecos profundos,
             multicolores,
llenos de una música que nos obliga a levantar-nos.

He vuelto, he nacido con ganas de tragarme el mundo, de SER.

Carta al natural...

Le escribí una carta convencional, natural, donde le declaraba: “mi amor sincero”. Desempolvado mis dotes de jardinería, la enterré, le agregue vodka y cenizas de cigarrillo, un poco de atardecer de ese que guardamos una vez en el bolsillo secreto de su gabán, un FA agudo de pájaro azul y abono, por supuesto, como se hace siempre.
Durante días me senté junto a ese pedazo de tierra desordenado, de dónde empezaron a ennoblecerse hojas enanas y tragaluces cubiertos de pétalos, enmarañados con ese aroma a primicia, hechizo, locura. El último día de espera, cuando mis ojos deseaban ceñirse a la luz del alba, apareció una flor de papel en medio de las hojas, como sí nada, como siempre (con el mismo amor sincero), atravesada por un mutismo sublime, ese, tan diferente, tan suyo… tan Je t'adore mon amour!!
Photo: Alex Usquiano (Gracias!!.. ☺)

Por tu jardín y tu tormenta...



Recorro uno a uno tus silencios,
persigo con delicadeza de colibrí cada suspiro
que brota de tu pecho.

Ese aroma a alma pesada y triste,
que se desmorona por las comisuras 
de esos labios 
color carmín.

Color corazón,
color sangre,
color oscuridad.

Te sigo con la mirada,
mientras tus manos y sus dedos llenos de arte
se debaten con la espesa niebla.

...Te suelto...
Entre sombras infinitas.




Enseñando a hablar de amor...



-Pero si te gusta?
-No, obvio no, es algo diferente.
(...)
Si estamos cerca me llena de vida, me hace sentir como esos árboles que se extienden para tocar la luz, mientras las hojas amarillas de las ramas tiemblan sin razón, y algunas veces un montón de aves coloridas se pozan en mi panza.
 (suspiro profundo...)
Si no estamos cerca no me falta el aire, como esos días en que no tenemos los sueños rotos, ni una cantidad enorme de zapatos malolientes en el corazón, sólo respiramos, así...
Obvio no me gusta, es más como esa sensación del café o el cigarrillo.
-Sí te gusta…
-No, realmente creo que es algo diferente…

"También te dije que cada vez que tuvieras un sueño con lluvia era porque yo estaba
debajo de un urapán soñando contigo, con tu olor a opio, a hielo, a noche y me dijiste está bien (...)" 
Rafael Chaparro M.